Después de varios meses agobiado,decidimos, mi marido y yo, darnos un respiro y decidimos irnos un fin de semana a Peñíscola(Castellón). Toda la vida me ha gustado y siempre he ido en verano,pero esta vez ha sido en invierno, os puedo asegurar que tiene su encanto el mar en esa época,playa tranquila y el día lluvioso hacina del paisaje mas bonito y mas misterioso, desde el hotel se veía el castillo y tras las nubes estaba precioso.
Las calles solitaria y grises me recordaron las genial película de Berlanga "Calabuig", me parecia ver a la maestra en su aula (hoy museo del mar) y de un momento a otro oir los chiquillos corretear.
Los lugares de mar en invierno tambien tienen su encanto.
lunes, 5 de mayo de 2008
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